Si os gusta el queso solo hace falta añadirse lo.
Yo las hice en versión pequeñas de unos 10 cm de diámetro y os saldrá unas 8 tartaletas, dos para cada comensal, pero también también la podéis hacer de tamaño grande, familiar.
Pasamos a la receta.
Ingredientes para la masa:
250 gr harina
125 gr de mantequilla o harina
1 huevo mediano.
Sal
2 cucharadas de agua fría.
Ingredientes para el relleno:
400 gr de pechuga de pollo
400 gr de champiñones
150 gr de bacon
1 Cebolla grande
Sal
pimienta negra
Orégano, tomillo
nuez moscada
200 ml de nata para cocinar
200 ml de leche semidesnatada
4 huevos medianos
Queso Gruyere o Emental (Opcional).
Preparación:
Poner en un bol la harina, la sal y la margarina o mantequilla comenzar a mezclar con los dedos sin amasar hasta conseguir que la masa quede con aspecto de arena,
Cuanto menos se amase mejor,
Añadir el huevo y las dos cucharadas de agua fría.
Mezclar hasta conseguir una masa uniforme y que no se nos pegue en las manos, guardar en el frigorífico de 20 a 30 minutos.
De mientras en una sartén o cazuela sofreímos la cebolla junto con los champiñones salteamos y a continuación la pechuga troceada y el bacon, removemos hasta que cambie de color la carne y se vea hecha.
Le agregamos la nata junto con la leche y los 4 huevos batidos.
Sacar la masa del frigorífico y estirarla con un poco de harina en la mesa de trabajo forrar las tartaletas y pinchar la masa con un tenedor así se evita que se deformen cuando se están horneando.
Pre calentar el horno a 200 grados. introducirlas en el horno, unos 7 o 8 minutos, sacamos del horno y rellenamos con la mezcla anterior, espolvoreamos con queso gruyer y volvemos a introducir en el horno durante unos 15 o 20 minutos,
La de la fotografía no llevan queso porque a mi sobrina que es a la que se lo hice no le gusta pero si os gusta no hay más que añadir el queso que más os guste y al horno.

